Mostrando entradas con la etiqueta television. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta television. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de diciembre de 2012

De Farándula y Crítica TV: Apoyaría Usted el Día del No Televisor?

memegenerator.es Creado con memegenerator.es</a>
FARÁNDULA Y CRÍTICA TV - 2012, 15 AÑOS: ENCUESTA DE LA SEMANA: ¿APOYARÍA USTED EL DÍA DEL NO TELEVISOR?: Las más recientes encuestas de medición de sintonía para televisión dejan claro que en los últimos cinco años se ha presentado un descenso notable de televidentes, quienes según estadísticas han emigrado a la televisión por cable o sencillamente han dejado de ver televisión, buscando otras fuentes de entretenimiento.

La razón esta dada principalmente por la saturación de formatos trillados como realities, narcoseries y culebrones, el irrespeto constante de los canales para con el televidente al cambiar abruptamente de horario un programa o suspenderlo de la noche a la mañana sin rendir excusas ni explicación.

Aunque el objetivo es loable, lo del día del no televisor se está resolviendo solito sin que se promulgue. El concepto de "televisión" no desaparecerá de la misma forma que el concepto de "radio" no lo hizo, aunque fue desplazado por la televisión como principal medio de entretenimiento. Mientras tanto y gracias a internet, el concepto de "Pantalla" (o como lo quieran llamar) será el que empezará a reinar. Lo interesante sería lo de pasar un día, una semana o un mes fuera de internet y de las pantallas de computador, las tabletas y smartphones en general.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Pacheco, gloria de la TV colombiana

Pacheco lleva quizá un poco más de una década completamente marginado de la pantalla chica, exceptuando algún proyecto fallido con Martín de Francisco, si mal no recuerdo. Y solamente lo recuerdan ya los colombianos de cierta edad. Para los que no lo saben, Fernando González – Pacheco es el colombiano más importante que jamás haya existido; en su máximo momento de gloria, podía haber gente que ignorara a Nariño, Torres, Bolívar y todos los próceres de la independencia, Gabriel García Márquez era un desconocido junto a Juan Valdez, pero todos sabían quien era Pacheco.

Y sin duda, en medio de nuestro provincialismo de dos canales de televisión, en plena década de los 80’s, Pacheco se le antojaba a la teleaudiencia como archimillonario, todopoderoso y con más poder de convocatoria que el presidente de la República. Ídolo y amigo de los niños (aunque según él, más de uno le hacía una que otra trastada en el estudio cuando presentaba el inolvidable Animalandia, casi siempre enguayabado), magnífico entrevistador de soft – ball (mi teoría es que Larry King tuvo que haber visto en secreto Cita con Pacheco o Charlas con Pacheco), que hacía sentirse en su casa a todas las figuras que participaban en su programa, actor consagrado (El Viejo y Música Maestro son dos de sus credenciales), buen bongosero y el mejor presentador y animador de la televisión colombiana de todos los tiempos.
Para quien ve a Paulo Laserna, Carlos Calero, María José Barraza, Silvestre Dangond y a cualquier otro que se aventure a presentar concursos en los actuales canales privados y haya conocido a Pacheco, sabe instintivamente que desde hace más de diez años la televisión está como huérfana, porque le hace falta la calidez de alguien que para los colombianos llegó a ser como un miembro más de la familia (¿Recuerdan Compre la Orquesta y Siga la Pista?).

Si hay a quien agradecerle este amargo desenlace que nos trajo la sin duda prematura ausencia de Pacheco de la pantalla chica, pues que sea a las farc. Sí, las farc, que poco a poco destruyeron su salud mental, primero secuestrando a su pariente Guillermo “La Chiva” Cortés y luego asediándolo mediante un minucioso acoso del que le daban cuenta en detalle por teléfono, abocándolo a exiliarse intempestivamente en Miami, alejándolo así de su querida Colombia.

Aunque regresara después, nunca pudo volver a su antigua vida; el daño ya estaba hecho.

Hoy Pacheco parece un fantasma del que muy de vez en cuando se tienen noticias, y no suelen ser buenas. Quizá lo peor es que el atormentado hombre de TV rechaza cualquier tipo de homenajes y condecoraciones que se le quieran imponer, por lo que no ha podido dejar que de alguna forma los colombianos que lo recuerdan le puedan demostrar cuánto lo quieren.

Enhanced by Zemanta

martes, 7 de septiembre de 2010

Ray Barone aparecia a eso de las 6 AM en RCN

Por esa razón es que no vamos a ningún Pereira con los sitcoms. Quién Manda a Quién y Lazos Familiares parece que van camino de convertirse en la excepción de la regla, porque Casados con Hijos nunca pegó del todo aquí. ¿Cómo es posible que una serie que se mantuvo casi por diez años en los primeros lugares de sintonía en Estados Unidos fue emitida en los comienzos del Canal RCN a eso de las seis de la mañana? Y les cuento que el humor de la serie, sin llegar a la ordinariez y a la ramplonería, era de situaciones muy simples y entendibles (entiéndase: gringo pero universal). Uno de los episodios clásicos fue cuando Raymond (periodista deportivo) grabó de afán un partido de futbol... sobre el video de la boda con su esposa Debra (quien nunca fue una perita en dulce tampoco). O el eterno tema de la suegra, magistralmente interpretada por Doris Roberts. Bueno, yo creo que el que realmente quiso, no se la perdió en Sony.

El primer cabezote de la serie, para que se rían:


"Hola, soy Ray y vivo en Long Island con mi esposa Debra. Ella es grandiosa con los niños, la casa, todo. No sé cómo es que lo hace. Tenemos una hija, Ally; y gemelos de dos años. No se trata realmente de los niños. Mis padres viven cruzando la calle. Es verdad, y mi hermano vive con ellos. Ahora, no cualquier familia se montaría en una banda sin fin por tí, pero la mía lo haría porque -- Todos aman a Raymond. -- Yeah."

Es que el verdadero acontecimiento no fueron los canales privados colombianos, sino la masificación de la televisión por cable.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Televisión colombiana: de la era de la caja mágica a la del entretenimiento descerebrado en pantalla plana

La lucha por el rating ha existido desde que existieron los medios de comunicación. Incluso cuando sólo había un canal de televisión. Sí, un solo canal, visto en televisores en blanco y negro, con una resolución fatal, y del tamaño de un ultraplano de los de ahora, pero con la dimensión adicional de la profundidad. Así era la caja mágica.

En aquellos bucólicos días, se consideraba al televisor como poco menos que una panacea (tal como se le ve ahora al computador y a la Internet, ¿no les parece?). Nuestra Intelligentsia creía que bastaba con un televisor por salón, ahora es un computador por estudiante. En aquella época se ofrecía el estudiar primaria por televisión y el bachillerato por radio, con lo que el estado se desentendería rápidamente de su deber de brindar educación a su población. Por algún lado debe quedar el registro de los pocos que completaron el bachillerato por radio (Radio Sutatenza), pero no hay forma de saber si alguien terminó la primaria por televisión.

En cuanto al valor de entretenimiento, pues, qué les puedo decir… cuando no tienes con qué comparar, simplemente lo poco que tienes te puede parecer genial. Es cierto que la mayoría de programas (para no decir todos), se realizaban con un presupuesto casi inexistente, pero lo que abundaba eran las ganas de quienes la hacían. Eran los tiempos en que meter una vaca viva en el estudio era una proeza igual a la de estirar los cables para transmitir Animalandia afuera de éste.

Como proeza era traer una serie extranjera, sobre todo estadounidense. No se engañen, se usaba la expresión “logro del pueblo colombiano”. Pasaban la película, pasaban la serie, y la gente no entendía por qué no pasaban más capítulos de los “Ángeles de Charlie”, o del “Hombre Nuclear” o por qué se acabó tan rápido la comedia “Fish”. El concepto de una serie cancelada a los trece capítulos o que no fuera renovada después de la primera temporada era tan insólito… como ininteligibles resultaban para el colombiano promedio “Maude”, “The Jeffersons” y “All in the Family” (mejor conocida como “Mi Familia”), sobre todo cuando Archie Bunker no estaba insultando a sus congéneres.
Lo que no entiendo ni entenderé es por qué nos pasamos tanto tiempo de ésta forma tan chichipata, con un solo canal, televisión en blanco y negro, programas de bajísimo presupuesto. Mentira, lo que pasa es que nadie se ha puesto a dilucidarlo en voz alta (¿Será que es así?). La razón fue que teníamos en aquel entonces (y tenemos ahora) una concepción del medio televisivo, digna de Corea del Norte. El espectro electromagnético pertenece a la nación desde siempre por derecho constitucional, y éste es el que otorga concesiones y licencias, previo llenado de requisitos y certificación de idoneidad.

Por este tipo de mentalidad, cuando apareció el primer intento de canal privado (el extrañamente olvidado Teletigre), éste acabado a punta de envidia política. Claro está, de otra forma nunca hubiera aparecido el canal 2 de la televisión colombiana. Con ésta misma mentalidad, nuestro nunca bien ponderado ex presidente Belisario Betancur, regionalista a morir, convencido de que gobernar era favorecer a unos y hacer que se mordieran los codos de la envidia los otros, decidido a convertir a Antioquia en pionera de todo, otorgó la licencia del primer canal regional, como si con uno solo bastara. Tuvieron que imponerse de nuevo las tradicionales vías de hecho para que pudiera concebirse la idea de un canal regional para la costa atlántica. Y luego otro para la zona pacífica. Y otro para la zona cafetera.

Y es que el estado siempre anduvo rezagado con la tecnología. Pasamos de la señal en blanco y negro a la de color, simplemente porque se había vuelto muy difícil conseguir repuestos para los viejos armatostes con los que se emitía. Ninguna consideración sobre si podía ser más atractivo para los televidentes ver a los Dukes de Hazard en color. Para no ir más lejos, actualmente junto con Panamá, somos los únicos países que escogieron en Latinoamérica el sistema europeo de televisión digital de alta definición (¡ni siquiera Venezuela despreció en esto a Estados Unidos!). Y ésta es la hora en que no disponemos de un satélite de comunicaciones propio, seguimos dependiendo de otros y de nuestro sistema de antenas repetidoras.
La misma mentalidad estatista permeaba a la primera generación de artistas, la cual duró unos buenos treinta años al aire, al punto de que llegaron a pensar que el medio televisivo lo tenían escriturado por derecho divino. Claro, imagínense lo que es aparecer día tras día, semana tras semana, mes tras mes y año tras año con regularidad: terminas por creer que te lo deben todo. Hasta la seguridad social. Si era cierto que pagaban tres pesos a nuestros artistas por todo lo que hacían, ellos a su vez se quedaron esperando imprudentemente una solución de los políticos y del estado en vez de cotizar su propia seguridad social o guardar más para después.

Era tanto el sentido de “derecho adquirido”, que estuvo a punto de ser aprobada (o fue aprobada, no puedo recordar bien) una inverosímil ley con la que se pretendía limitar el ingreso de artistas extranjeros a la televisión colombiana, porque debían rendir antes que nada, un examen de idoneidad ante tres jurados colombianos.

La renovación se había hecho indispensable, y la posibilidad de exportar, no sólo importar, era una realidad, por lo que sucedió algo completamente previsible: una generación formada en el teatro y el radioteatro veía cómo era desplazada por una “recua” de aparecidos sin talento, reclutados de los centros comerciales, las agencias de modelos y – glub - los reinados de belleza. Hoy la gente reconoce en pantalla a la gran actriz de carácter Margarita Rosa de Francisco, pero ya no recuerda a la ex virreina nacional de la belleza Margarita Rosa de Francisco Baquero y el tierrero que se armó cuando fue contratada para presentar uno de los noticieros más influyentes del país, con evidentes mayores ganas que preparación efectiva. Claro está, la inolvidable Mencha se formó sobre la marcha, terminando por convertirse en la diva que pondría las cosas calientes, disputándose el centro de atención con Amparo Grisales, quien ya tenía una eternidad de aparecer en TV.

La ecuación cara bonita = estrellato de televisión se impuso, no sólo a pesar de la reticencia de los actores y actrices veteranos, sino de nuestra crítica televisiva nacional, para quienes el referente a seguir no era ni siquiera la televisión francesa, sino el cine francés. Es difícil de creer, pero las críticas destilaban (y en cierta forma no lo han dejado) cierta lánguida inconformidad porque nuestras telenovelas no se parecían más a lo que hacían los galos en el celuloide, o las telenovelas brasileñas, en su defecto.
Acostumbrados a como habíamos estado, de ver adaptaciones de Balzac en formato telenovelero (¡Papá Goriot!) y buena parte del boom latinoamericano también (Gracias por el fuego), hace treinta años los colombianos no podíamos concebir una televisión dedicada al entretenimiento descerebrado, como la que tenemos ahora.

No puedo culpar ni señalar injustamente a aquella generación por querer convertir (a como diera lugar) a la caja mágica en un medio trascendental, pero esto no iba a poder ser por mucho más tiempo. Porque a este invento, a lo largo del mundo libre, no le gusta prestarse de a mucho para cosas serias, y porque la competencia lo hace nivelarse por lo bajo. A la televisión gusta ser grosera y sucia; así como decir mentiras, sobre todo porque la gente piensa que si lo vio en televisión, entonces debe ser verdad. Tanto es así, que la onda de lo políticamente correcto (una forma de disfrazar la realidad con palabras que no reflejan la verdad) ha vuelto ridículas a las series de época.

Paradójicamente, seguimos necesitando de la competencia para que nuestro medio evolucione. De la misma forma que le hizo daño esa eternización de nuestras figuras primigenias (y que echamos de menos, no nos digamos mentiras), también perjudicó a todos el que no se desarrollara el concepto de temporadas acá. Las telenovelas y demás programas tendrán que tener en cuenta a Internet de ahora en adelante, y a una nueva generación de videntes que emerge con un muy corto período de atención. O resignarse en repetir la misma fórmula hasta que su público cautivo termine de envejecer y fallezca.

Otro ejemplo: Los musicales se volvieron redundantes en la era de You Tube (Y aun sin poder advertir o anticipar esto, Jorge Barón se fue a la selva a hacer conciertos, salvando inadvertidamente su espacio emblema en el ínterin). Los concursos se volvieron realities. Y los noticieros, de todo como en botica. Extrañamente, a estos últimos no ha aparecido algo que cuestione su tonta hegemonía y los haga volverse noticieros otra vez. El que escuche radio y luego vea televisión, sabrá que el tratamiento de las noticias (de lo que no lo es), varía del cielo a la tierra de un medio a otro.

La creatividad, la originalidad y las ganas de antes fueron desplazadas por el dinero y los recursos, sin que se hayan presentado avances. Sólo la competencia de otros medios podrá lograr que nuestra pantalla plana y descerebrada se pellizque.

No se puede tener todo, ni siquiera en la era de internet.
Enhanced by Zemanta

sábado, 22 de mayo de 2010

Qué es perder el sentido de las proporciones? Qué es no tener los pies sobre la tierra?

Desde la revista elenco, nos encontramos con las dos caras de la moneda: la del muchacho humilde que poco a poco se abre paso entre los mejores,

Este colombiano es la versión masculina de la Cenicienta. De ser un 'nerdo' poco agraciado pasó a ser uno de los latinos destacados en Hollywood.

Sí, la historia del bumangués André Bauth (ese es su nombre artístico, el de pila es Andrés Bautista) es perfecta para uno de esos culebrones juveniles que pasan en las tardes por la TV nacional.

Pasó de ser un extra a codearse con verdaderas celebridades como Nicole Kidman, Johnny Depp y Quentin Tarantino, a quienes conoció en la pasada entrega de los People's Choice Awards que se celebró en Los Ángeles, en enero. Allí fue una de las celebridades invitadas.

y la de la estrellita caprichosa de Hollywood. Sin duda el muchacho ya está aprendiendo todos los gajes del oficio.

No crean que por cosas como estas no se podrá convertir en toda una superestrella. Hollywood no es como el fútbol, allá no se necesita la humildá para triunfar.

domingo, 21 de marzo de 2010

Willie Colón lo dice mejor... o no?

En la segunda entrega de videos impromptu 2010, por una vez creo que Uribestiario no la sacó del estadio. Porque un montón de años atrás lo hizo el mismísimo Willie Colón. ¡Claro que en aquella época daba miedo lo que hacía! ¡Había superado a Rubén Blades! Para fin de campaña, está el agente p con:

domingo, 7 de marzo de 2010

domingo, 17 de enero de 2010

Las delicias de una adjudicación a dedo


¡Por favor, Sr. Santos! ¡Claro que Usted es parte interesada! La licitación se cayó, ¿pero de verdad le hubiera gustado ganarse una licitación de la que los demás proponentes se retiraron disgustados? No tiene nada de impúdico (¡ja!), el cubrimiento de RCN y Caracol del proceso. ¿Cómo nos hubiéramos enterado entonces de todo? Recuerde, Usted es uno de los dueños de otro conglomerado ecónomico. Por favor, respetuosamente le pido que no use ese argumento, porque le hace quedar muy mal.

Y sí, la programación de los dos canales nacionales principales (el 1 da grima - lo siento, Sr. Jorge Barón-) desagrada. Pero el público la ve gozoso. La televisión por cable ya no es muy cara y ya no conozco mucha gente que no tenga cable, internet, o siquiera un DVD en su casa. Así que ése no es el problema. No sé decirlo de otra forma, y el que se mete con Ustedes la paga bien caro; pero, simplemente: ganen una licitación o subasta limpiamente y eso es todo. Nada más. Ahora sí, su comentario editorial de hoy, para balancear las cosas:

Me perdonan, pero aunque sea parte interesada, imposible no comentar la desvergonzada campaña de RCN y Caracol TV para impedir la adjudicación de un tercer canal nacional para los colombianos.

Insólito que dos grupos económicos tan poderosos (Santo Domingo y Ardila), que han disfrutado durante más de 10 años de un jugoso duopolio sobre la televisión privada nacional, hayan concentrado durante meses toda su artillería mediática para evitar una competencia en este campo. E impúdico que celebren con bombos y platillos el aplazamiento que finalmente lograron de la adjudicación. Colombia es el único país de Latinoamérica con solo dos canales nacionales, cuyas ganancias -que son la envidia de la TV de la región- van en proporción inversa a su calidad.

Los que no tienen razón alguna para celebrar son los televidentes colombianos, que tendrán que seguir soportando, quién sabe hasta cuándo, una de las programaciones más reconocidamente mediocres del continente. Difícil que no lo sea, cuando se trata de dos canales que pactan aferrarse a como dé lugar al negocio que acaparan (52 por ciento de la pauta total de publicidad y 95 por ciento de la de televisión) y se calcan a sí mismos en su contenido.

Con sus noticieros idénticos y saturados de autopromoción; sus lastimosos "realities", o sus telenovelas paralelas sobre capos y mujeres de la mafia, no es de extrañar que la opinión anhele, según todas las encuestas, alternativas distintas en la televisión nacional. O que cada día crezca la audiencia de la TV por suscripción. Entre quienes pueden pagarla, porque los demás televidentes continuarán pegados de las delicias del duopolio.

Por cierto, está perdonado, Sr. Santos. Espero que yo también.

miércoles, 13 de enero de 2010

Pornomiseria en Haití

Pornomiseria: dícese de aquello que espectaculariza la pobreza. Proviene de aquel cine que se valía de la pobreza y la miseria humana para hacer dinero y conseguir reconocimiento internacional.
Gracias a MedeaMaterial por facilitar una definición clara y concisa del término en Internet. Porque hasta ahora, Dr. sipmac no sólo siente tristeza y pesar por la tragedia que ha sufrido un pueblo que desde su independencia en 1804 (¡segunda nación del continente!) parece haber conocido nada más el infortunio. El continente americano tiene una deuda de gratitud con esta nación. No lo olvidemos. Ojalá que se dejen tantos intereses creados y que la ayuda fluya sin segundas intenciones, sin los consabidos robos, y que el enésimo concierto de beneficencia sea un éxito (no como la última vez), y un concierto de beneficencia y no de indoctrinación.

Hablando de intereses creados, ¿cuándo termina la información sobria y empieza el sensacionalismo y la explotación? Sip lo ha podido ver hoy en los noticieros. Imágenes que se suceden una tras otra buscando más y más sufrimiento. Notas de periodistas que parecieran estar al borde del agotamiento total con titulares estrambóticos (PERIODISTA NARRÓ EN DIRECTO EL TERREMOTO). ¿Qué creen? ¿Que un desastre natural es un espectáculo para hacer semejante distinción? Todo por un &%"*& rating y un puñado de $$$$$.

Déle al público lo que pida
. ¿Realmente somos así? ¿Cuánta más miseria y dolor con cortes de comerciales hace falta para conmovernos? Ah, sip olvidaba que país es éste. Por todo lo anterior, ¿por qué iba a necesitar de fotos este excesivamente sensiblero post? Ninguna, porque ya Dr. sipmac ha visto suficiente para saber, no sé ustedes.

martes, 29 de diciembre de 2009

Barranquillero que no vio al Capitán Centella no está en ná!



Con una de las bandas sonoras más acojonantes de todos los tiempos, el Capitán Centella dio clases de mototaxismo y de cómo pelear con choferes y peatones a toda una generación, que sin duda, no lo olvida. Necesitamos un Capitán Centella pa' meter en cintura al tráfico.

¡Qué Transmetro ni qué...!

jueves, 10 de diciembre de 2009

Los valores de las telenovelas acechando en el mundo real 2: Libretos arrancados de la vida real

La primera entrega de éstas reflexiones (¡que pretencioso, Dr. sipmac!) fue en inglés. Para variar, la secuela será en español. Sin más preámbulos, tres libretos para auténticas telenovelas:

DESTINOS CRUZADOS: The Shaggs fue un grupo de rock conformado por tres hermanas entre los años
1968 y 1973. “Conformado” es una palabra inexacta, porque implica cierta decisión y libre albedrío. El caso es que no fue así. Como en cualquier novela de Julio Jiménez, una familia aislada en las afueras de un pueblo rodeado de granjas y bosques, dominada por un patriarca supersticioso, dominante y cabeza cuadrada, decide que para cumplir la profecía de su madre, tres de sus hijas deben conformar una banda de rock. Aisladas del mundo exterior se la pasan practicando canciones todo el día en vez de ir a la escuela. Sólo los sábados hay un cambio en la cruel rutina cuando van a dar conciertos en el auditorio del pueblo. ¿Olvidé mencionar que nunca tocaron bien? El sólo hecho de salir de la granja les hacía soportar con calma los abucheos y las burlas del público (Que clase de alivio…). Al día siguiente a ellas mismas les tocaba limpiar el auditorio y regresaban entonces a la práctica diaria. De esa extraña e inusual miseria quedaron los álbumes “Philosophy of the World” y “Shaggs’ own Thing”. Dr. sipmac no pudo pasar de escuchar “My Pal Foot Foot”, difícil de describir la experiencia. En las telenovelas tradicionales se tiran a los hijos imponiéndoles estudios de abogacía y cosas así. Pero ahora ya lo sabes: así como a Renata Remedios de “Cien Años de Soledad” le embutieron el clavicordio, a ti te pueden baldar queriéndote convertir en una estrella de rock a la fuerza.

***

UNOS NACEN CON ESTRELLA Y OTROS ESTRELLADOS: Por un torpe chantaje David Letterman tuvo que confesar sus repetidas infidelidades a su mujer, y luego ante un público en vivo y en directo en su propio show, con un libreto armado por su staff. Cosechó muchas risas y la prensa casi lo justifica, sin importar las connotaciones de acoso sexual y laboral que el caso implicaba: sus queridas siempre salían del personal del cual él era el jefe. Pero como es de la misma piña ideológica, es casi intocable.

Otro epónimo mujeriego, Tiger Woods se convirtió en el más googleado en la actualidad, por cuenta de la reyerta con su esposa la cual terminó en un choque, y que incidentalmente, destapó su ya larga lista de infidelidades. Los rumores no paran: que la mujer no lo ha dejado por ganarse unos 50 millones de dólares más del acuerdo prenupcial, que cada vez aparecen más mujeres contando sus intimidades con el golfista, que a la mujer no le importó la plata y se le fue de la casa con sus hijos…

Lo más interesante son los comentarios en la comunidad afroamericana. Dicen que no le perdonan tres cosas: haberse identificado como mestizo y no como negro, haberse casado con una blanca, y no identificarse con las políticas del partido Demócrata, al punto que, si hubiera engañado a su mujer sólo con negras, no hubiera habido escándalo, no hubiera habido problema (!). En otras palabras, lo ven como al propio Tío Tom, un vendido a los blancos merecedor de todo lo malo que le caiga encima.

Ambos personajes, en la cumbre de sus respectivas profesiones, reciben un pago diferente por sus propios pecados.

***

LA PUEBLERINA: Sarah Palin era una madre de familia de valores tradicionales, que con mucho esfuerzo y sacrificio crió a una familia al lado de su fiel marido, en un lugar, legendario por la corrupción, pero muy lejos de la gran capital como para que se notara. Profesional a base de esfuerzo, sin ningún tipo de dádivas o privilegios, muchas veces tuvo que suspender sus estudios para poder sostenerse. Un día, decide incursionar en política y logra ser la alcaldesa de su pueblo. A punta de sentido común y de ideas aterrizadas, su gestión la logra catapultar a la mismísima gobernación de su estado, donde brillantemente repite su fórmula y lucha contra la enquistada corrupción del sistema. Su capacidad y su gestión la hacen ver como a cualquier hacendosa cenicienta. Un príncipe azul de apellido McCain llega a oír de ella y decide proponerle convertirla en su fórmula vicepresidencial.

¡Terremoto! Así como Cenicienta tiene su príncipe azul, también tiene sus detractores, incluso a su alrededor de su corte, los cuales solapadamente le lanzan zancadillas. A pesar de lograr que la derrota del príncipe no sea aplastante, no recibe ningún agradecimiento y es lanzada al bosque para que sirva de pasto para los lobos. Pero ésta cenicienta sabe cazar, defenderse y mantenerse, a pesar de los viciosos ataques que recibe de una prensa envenenada y decidida a impedir que una advenediza, una pueblerina llegue a Washington y con sus pies sucios y sus ideas de pueblo mancille los pasillos del poder.

Para rematar, tiene el favor de una gran parte del pueblo, que ya abrió los ojos y reconoció quien es Gran Impostor y sus secuaces. ¿Logrará la pueblerina pararles los pies? ¿Podrá ella conquistar el trono? No se pierda el próximo capítulo de… LA PUEBLERINA.

Dr. sipmac has ranted.
Enhanced by Zemanta

viernes, 20 de noviembre de 2009

Algo cambió por aquí

Dr. sipmac, en pleno modo de evocación de la era cuando sólo existían dos canales de televisión, presenta con orgullo su invitado especial, el Sr. Daniel Samper; quien gentilmente autorizó la reproducción de una columna de una época donde la arbitrariedad era norma en televisión (y deja pensando si alguna vez ha dejado de existir). Sin más preámbulos:

Algo cambió por aquí

Por insinuación de King-Kong, uno de mis rudos amigos del barrio, invité a otros cuatro a que presenciáramos juntos por la televisión la pelea de boxeo entre Milton “Bastard” Robbins y Severiano Zapata. Estaba anunciada en la programación desde un mes antes y supimos que correrían galones de sangre por el ring, así que nos hicimos a dos canastas de cerveza, despachamos los niños y señoras y nos dispusimos a observar la masacre con varonil deleite. Pero llegada la hora del feroz combate apareció un breve anuncio donde se informaba que el programa que todos esperábamos había sido cambiado por otro. Nos dieron entonces una clase de ballet televisado que hizo llorar de la ira a King-Kong e inspiró al “Bandido” Gómez para que, con algunas cervezas en la cabeza, mucha rabia en el corazón y mucho pelo en el pecho, destrozara a patadas el televisor.

Esto sucedió exactamente después de que mis hijos, por insinuación mía, se habían sentado muy resignados a ver una serie biográfica sobre Leonardo Da Vinci que adjudicó Inravisión hace cuatro meses. Al principio no querían, pero yo los convencí diciéndoles que lo que iban a ver allí les serviría para el resto de sus días. Con este argumento logré acomodarlos frente al televisor en espera del programa mientras nosotros salíamos a una comida. Al regresar, se encontraban entusiasmadísimos comentando el programa.

-          Fue excelente – me dijo Juanita –.  Aprendimos cosas increíbles. Mil gracias por habérnoslo aconsejado, nos servirá para el resto de la vida…

Satisfecho, les pregunté qué aspecto artístico de Leonardo les había llamado la atención. Hicieron cara de extrañeza. “Leonardo no cantó en este programa”, me explicó Daniel. Les dije que me refería a otro Leonardo, al italiano. “Menos”, dijo Maria Angélica. “Tal vez te equivocaste de programa”.

Y procedió entonces a contarme que, según lo advirtió un letrerito poco antes de la hora, la serie biográfica de Da Vinci había sido sustituida por un espacio sobre sexualidad.

-          Fue estupendo – reiteró Juanita –.  Sobre todo el caso de un señor que, cuando quería (aquí la interrumpí yo abruptamente y los mandé a dormir. Para desahogar la frustración quise sintonizar una película de vaqueros que se anunció como “logro del pueblo colombiano” en la licitación pasada. Fue inútil. La habían cambiando por un sermón sobre el milagro de Fátima).

Al día siguiente, en la oficina, uno de mis compañeros a quien confesé el molesto percance de la víspera me entregó en secreto la dirección de un tipo que vende el horario de la verdadera programación de TV. “No tiene nada que ver con la que adjudicaron en septiembre – reveló –. Todo ha cambiado. Vale la pena comprar el Libro Verde, que contiene las predicciones más acertadas de lo que podrás ver en la pantalla”.

Así lo hice. Compré el Libro Verde. Y quiero copiar, al azar, algunos apartes del utilísimo documento:

Martes

6 a.m. – Primera cadena: El programa “Madrugada Campesina” ha sido trasladado todos los días para las 7 p.m. En su reemplazo se transmitirá “Noches Folclóricas”.

10 a.m. – Primera cadena: La telenovela “Calor de tus brazos” no se transmitirá en este horario ni por esta cadena, sino a las 8 p.m. por la segunda cadena. En su reemplazo irá “Las mejores peleas de Muhammed Ali”.

Segunda cadena: En el espacio “Ejemplos del talento colombiano” irá la serie “The United Status Today”.

6 p.m. – Segunda cadena: En vez del programa anunciado, “La Hora de los niños”, será transmitida la novela “Una ramera más”.

3 p.m. – Segunda cadena: En vez de “Deportes al día”, se pensó en pasar la telenovela “Calor de tus brazos”, pero a última hora se cambió por “Puericultura para la madre moderna”.

Jueves

11 a.m. – Primera cadena: Ya no se transmitirá el espacio “Consejos Femeninos”; en reemplazo suyo irá “El cine de medianoche”.

Segunda cadena: La telenovela nacional “Bajo aquel cielo azul” ha sido sustituida por “Desfile de la industria alemana”.

7 p.m. – Primera cadena: El programa “Humor a la medida” se pasará los sábados a las 5 a.m. En su reemplazo ocupará este horario el programa religioso “¿Está usted preparado para morir?”.

Sábado

3 p.m. – Primera cadena: En vez de “Tarde feliz del sábado”, se transmitirá en esta franja el espacio del Instituto de Asuntos Nucleares “La fisión y la matemática contemporánea”. “Tarde feliz del sábado” se transmitirá todos los miércoles a partir de las 6 de la mañana.

3 p.m. – Segunda cadena: La serie “Los goles de Pelé”, ha sido cambiada para los viernes a las 11 a.m., en reemplazo de “Cuéntame tu problema”, que pasó al horario de las 8 a.m. los domingos. El programa “La misa dominical”, que se iba a transmitir en esta franja, se divulgará los sábados a las 3 p.m.

8 p.m. – Primera cadena: La serie infantil “Leonardo Da Vinci” no será transmitida; saldrá al aire, en vez suya, “El sexo con pelos y detalles”.

Domingo

12 del día – Segunda cadena: “Mundo animal”, programa instructivo de concurso, será reemplazado por “Discusiones sobre Hegel”.

9 p.m. – Primera cadena: En reemplazo del programa “Combates monumentales”, se transmitirá “Ballet pedagógico”.

***

El Libro Verde contenía al final una brevísima fe de erratas: “Donde dice ‘programación nacional’ debe decir ‘series extranjeras’; y donde dice ‘para divertir a la familia’, debe decir ‘mejor duérmanse todos’“.

(Enero, 1982)

domingo, 5 de abril de 2009

¡Lo único que no ha sucedido en ese programa es que se los hayan llevado los extraterrestres!

Dr. sipmac como siempre, fiel a la absurda tradición de referirse a sí mismo en tercera persona, decide abordar otra no menos absurda tradición televisiva: Padres e Hijos. Yo creo que un show así no podía hacer falta en un blog autodenominado mágico-cómico-musical, ¿o sí?

Como dato curioso, en IMDB esta serie mantiene una calificación promedio de 3.3 sobre 10. Eso en realidad no es curioso, es lo esperado. Lo interesante es entre cuales segmentos poblacionales registra mejor dicha serie: menores de 18 varones (5.0), mujeres 18-29 años (4.8), y (¡válgame!) varones mayores de 45 años (¡10.0!). Claro que según la estadística, ese 10 aclamado corresponde a un solo voto (¿sería el de Roberto Reyes o el de Luis Eduardo Motoa?).

Me extiendo en esta parte de la estadística, porque es muy difícil entender cómo un programa así ha logrado mantenerse desde 1999 (a veces parece que fuera mucho más), sobre todo al compararlo con Dejémonos de Vainas, al fin y al cabo la otrora novedosa y luego desgastada criatura de Daniel Samper Pizano y Bernardo Romero Pereiro vivió sus diez años también, pero sobre una base de episodios semanales, no de lunes a viernes, lo que por (aparente) simple y obvia saturación debió haber decretado su muerte hace mucho tiempo.

Antes de intentar dar una explicación, recordemos otros programas de la TV Colombiana injustamente olvidados y (bastante longevos, por cierto), pero de los cuales Dr. sipmac sin duda bajaría un par de capítulos por Ares: Dialogando y Musidramas. Injustamente olvidados, porque de lo malos que eran, algunos capítulos llegaron a ser bastante buenos. ¿Cómo olvidar en Musidramas a Astrid Junguito en “La Criada Descarada”, luciendo sus sexyuniformes? ¿Qué me dicen de “Ritmo de la Noche” (Si hubo un capítulo hecho a las carreras para cumplir con el fin de año, fue ése)? Y el “Baile de los que Sobran”, ¿cómo desperdiciaron semejante tema en un capítulo de media hora? Empezando con que, para que hiciera juego con el verso, los protagonistas salen en la primera escena jugando futbol con una piedra lisa gigante. Si se ponían a jugar futbol con una piedra en vez de una bola e’ trapo, es que no merecían ir a la universidad en primer lugar. Dialogando, por su parte desperdició la mayoría de las veces los temas interesantes que abordaba, debido a la saña y sevicia melodrámatica con la que los atacaba, típica de radionovela de Todelar.

¿Qué tienen en común estos dos programas con Padres e Hijos? A Roberto Reyes T. (¡y a Mariluz también!). Seamos realistas: nadie en su sano juicio va a invertir plata de más en un programa de televisión a menos que sea del horario triple A. Y en el fondo no debería ser deshonorable especializarse en participar en la televisión de bajo presupuesto. El problema es que los mismos actores, libretistas, directores, etc. nos han vendido a nosotros, ingenuos consumidores, la noción de arte, muchas veces en términos ditirámbicos. Y uno puede esperar paparruchadas de un blogger, pero no de un artista, ¿verdad?

En fin, ya conociendo buena parte del ADN (¿O ARN, porque parece que habláramos de un virus?) del cual está compuesto nuestro show de marras, la respuesta a la pregunta sobre el porqué de la duración inverosímil para un programa inverosímil, en que lo único que no le ha pasado a la familia Franco en sus múltiples versiones es que se la haya llevado los extraterrestres, está en el primer párrafo de este rant: tradición televisiva. O en términos newtonianos, inercia. Hablar de Padres e Hijos no es un fenómeno aislado, no hay atipicidad por ningún lado, por eso hablé de un aparente y obvio desgaste en un párrafo anterior. Para estas latitudes Coronation Street sonará a perfume de Yardley, pero empezó en la TV Británica en 1960 y sigue dando palo. Las telenovelas de Estados Unidos jamás se terminan. Versiones de Coronation Street aparecen en muchas partes del mundo (por ejemplo Lindenstraβe en Alemania, desde 1985), con igual, menor o superior calidad a la original. Claro está, que la frecuencia de estas series suele ser semanal.

Alguien allegado a Dr. sipmac, le comentó que siguió la serie hasta el capítulo 200, más o menos, cuando al elenco se le premió justamente con un viaje a la costa (situación que en USA califica para Jump the Shark, o saltar el tiburón). “Dr. sipmac, tiene que saber que dicha serie cuando arrancó era otra cosa, así no lo crea usted. Incluso, parte de la notoriedad inicial fue que el casting fue muy cuidadoso, querían que hubiera un parecido físico entre los miembros de la familia, detalle que suele omitirse normalmente en cualquier producción, hasta en Hollywood (?). El tratamiento de los temas era decente, incluso el personaje de Luz Stella Luengas renunció a la revista en que trabajaba porque le colgaron un artículo sobre el aborto que quería publicar y…”

Ya se imaginan el resto; por un momento Dr. sipmac creyó que le estaban hablando de Lazos Familiares, sin duda una inspiración para el seriado. Ya en otro tono (*si*, claro), ampliando mi teoría sobre el programa, su duración y su papel no declarado en la TV colombiana:

1. Para los actores nuevos, el show es un trampolín [Claro, que lamentablemente el único que supo cómo funcionaba o pudo usarlo fue Manolo Cardona y hasta hubo quien le fue mejor por no haber pasado el casting (!). O si no, que lo diga Catalina Sandino.]

2. Segunda categoría: la de los quedados (incuida Daniela, Julius y el papá). Ya no van pa' ningún Pereira, y no me sorprendería que estén cotizando semanas para la jubilación, tal como teorizaron jocosamente en formoltv.

3. Gente de la primera generación de actores de la televisión colombiana, que tuvo su preponderancia (justa o injusta), pero con nuestra atípica televisión, parecía que se iban a morir de viejos delante de las cámaras, hasta que empezaron a llegar las reinas y los modelos a la TV. Relegados, ahora tienen una "palomita" ocasional gracias a este programa (incluso este tema debería tener su post aparte).

Afrontémoslo, compañeros blogueros, visitantes del blog y malquerientes: por insoportable que nos parezca la serie, por risibles que aparezcan ciertas situaciones (recuerdo a Daniela en alguna ocasión rompiendo cosas en su casa por una plantada o una infidelidad, da igual), por ígnara que parezca la audiencia, los Franco son para muchos como unos vecinos más, con quienes están dispuestos a envejecer. A menos que se los lleven los extraterrestres.

© 2009 dr. sipmac
Fuentes: IMDB, Colarte, formoltv, wikipedia
Enhanced by Zemanta

Campana de Gauss Vital (tomado de Internet)

Related articles Gauss Facts (neatorama.com) Why Is Everything Named After Gauss? (rjlipton.wordpress.com)