Bayas: 1. f. Tipo de fruto carnoso con semillas rodeadas de pulpa; p. ej., el tomate y la uva.
2. f. Planta de la familia de las Liliáceas, de raíz bulbosa y hojas radicales, que son estrechas y cilíndricas. El bohordo, de diez a doce centímetros de altura, produce en su extremidad multitud de florecitas de color azul oscuro.
Vayas: 1. f. Burla o mofa que se hace de uno o chasco que se le da. Dar una vaya. 2. Segunda persona del presente subjuntivo del verbo ir.
Vallas: 1. f. Vallado o estacada para defensa. 2. f. Línea o término formado de estacas hincadas en el suelo o de tablas unidas, para cerrar algún sitio o señalarlo. 3. f. Cartelera situada en calles, carreteras, etc., con fines publicitarios. 4. f. Obstáculo o impedimento material o moral. 5. f. Dep. Obstáculo en forma de valla que debe ser saltado por los participantes en ciertas competiciones hípicas o atléticas.
Llamando a Argos... sí, ¡es un megagazapo!
Que no se necesita ser un Cléobulo Sabogal para saber esto, ¡vamos!
En una novela que leí una vez el autor decía que no había diferencia entre el crimen organizado y los negociantes legítimos a la hora de acometer un proyecto. Si alguien o algo se los truncaba, regresaban al mismo negocio después de tiempo, con otra fachada y otra historia.
Sin duda este es el caso de la Sierra Nevada de Santa Marta y su explotación turística, al que numerosos y opacos inversionistas (no suelen dar la cara) quieren hincarle el diente. El año pasado fue un hotel de siete estrellas, ahora son unas cabañas ecológicas. El resultado es el mismo: ir metiéndose en la Sierra de poquitos.
Y los ecologistas (sobre todo los radicales) ya ganaron esta batalla: para la opinión pública, construir cualquier proyecto de explotación turística en la Sierra Nevada de Santa Marta equivaldría a un daño irreversible de ésta; por no mencionar el pecado imperdonable de pasar por encima de los derechos ancestrales de los nativos arhuacos.
Hoy en Altántico en Noticias, un vocero del proyecto Los Ciruelos hizo una muy interesante defensa del proyecto. Interesante, porque el temor que tienen la prensa e incluso la presidencia de los ecologistas es tan grande, que no hubo hasta ahora forma de que se pudiera escuchar la versión de quienes quieren construir e invertir. Y no es que tengan razón: de lo que aseveró el vocero, el proyecto pretende contrarrestar la innegable ausencia del estado en el lugar, ¿qué tal? Por otro lado, el vocero se tomó el gran trabajo de dejar en claro que la construcción del proyecto sería tan ecológica como la de un hormiguero, y que en ése sentido, los EcoHabs construidos en los años setentas no merecían semejante nombre.
En lo que sí tenía razón el vocero de Los Ciruelos es en el de señalar a los actuales turistas de la Sierra, depredadores del bosque seco tropical que sin duda algunos de ellos tratan de defender en las redes sociales. Sin ningún tipo de autoridad que los pueda poner en orden, simplemente hacen lo que se les da la gana sin que nadie se los impida. Lo risible es que el vocero dice que el proyecto de Los Ciruelos acabaría con esto. Que quede claro: ni los mochileros ávidos de maracachafa, ni los turistas de chancleta están en condiciones o tienen la intención de gastar plata en proyectos tipo Los Ciruelos.
En otras palabras, a la Sierra habría que impedir el ingreso de turistas, porque todos son cagaplayas.
Estamos listos, no hay tu tía. Ya no hay más recursos ni instancias así que no hay pataleo que valga. Pero tampoco hay motivos para ponerse alegre, senador Barreras. Por eso Twitter no tiene paciencia, ni con el presidente Juan Manuel Santos, ni con la cancillera María Ángela Holguín, ni con la empalagosa congracia suya. Y ahora los diálogos en Cuba...
Las monas de Escobar | ELESPECTADOR.COM: Los creadores y distribuidores del album de “monas” de Pablo Escobar sabían bien lo que hacían cuando lo pusieron a circular: no sólo lucrarse de la popularidad de la serie que se emite en estos momentos, sino perpetuar el mito del capo y de paso hacer un repaso de lo que puede obtener el poder de la mafia: fincas extravagantes, carros, aviones, mujeres.
Los coleccionistas, niños y adolescentes de los barrios más populares de Medellín, son los hijos y nietos de los hombres y mujeres que a la hora de la muerte de Escobar acompañaron su féretro al cementerio, enardecidos por la caída del que consideraban su benefactor y su héroe, un hombre capaz de todo.
¿Sabían que Caracol y El Espectador son del mismo dueño? ¡Claro que lo sabían! Y ahora los del macabro álbum de "monas" les salieron a deber. Es que los únicos con derecho a capitalizar la vida, "obra" y "milagros" del narcotraficante y genio del mal que respondía al nombre de Pablo Escobar son Caracol y El Espectador, ¿no sabían?
Podrían alegar que un álbum de cromos de Escobar es lo mismo que hacer un álbum de figuritas de Hitler; pero, ¿por qué corrieron entonces a hacer una miniserie sobre el capo del Cartel de Medellín? Al fin y al cabo, en Alemania tuvieron la sobriedad y sensatez de esperar cincuenta y nueve (¡59!) años para que una película del calibre de Der Untergang (El Hundimiento) viera la luz del día. Nunca han olvidado, pero sin duda una saludable distancia había sido mantenida para que por fin el retrato de un megalómano genocida pudiera emerger.
Y todo porque como Adolf Hitler, también Pablo Escobar tuvo, sigue teniendo y tendrá seguidores (Para colmo de nuestros males). Quién sabe cuántos todavía estarán haciendo juramentos en el nombre de ambos.
Y en El Espectador tienen la cachaza de indignarse. Muy bien, había que hacerle los honores al heroísmo del gran Guillermo Cano. Y al de Rodrigo Lara Bonilla. Y al de Enrique Low Murtra. Y al de una larguísima lista de jueces, soldados y policías. Y había que recordar a quienes murieron de tantas formas atroces, todo para que el capo pudiera tener una tumba en Colombia y no una celda en Estados Unidos.
Pero aténganse a las consecuencias entonces y no se quejen. Y sigan contando sus billetes, pues.
Dicen que las 5 mentiras típicas del colombiano son:
1. El último y nos vamos. 2. Mañana le pago. 3. Eso estaba así cuando yo llegué. 4. Te amaré toda la vida.
y la más íntima y picante de todas,
5. Sólo la puntica.
Los actores porno de la estación de bomberos de Puerto Colombia y de otras películas que vienen apareciendo, aparecen compungidos e indignados ante los medios, amenazando con demandar, porque: "las películas no se iban a ver en Colombia."
Que tal?
Sí, como no.
Y todos fueron puros "desnudos artísticos". Esto ya no es ingenuidad, es pura majadería. En esta era de YouPorn, RedTube, PornHub y un largo y XXX etcétera, es de presumir que desde que son subidos estos videos a Internet (y lo serán), estarán entonces al alcance de todos. Y lo que sube a Internet, es para siempre.
Entiendo el bochorno y la verguenza (y el dolor) por la que pasan los noveles actores porno, pero no los defiendo ni los justifico. Existe una posibilidad de que ganen la demanda, pero si los hicieron firmar un papel, es posible que quien los haya hecho firmar ya se curó en salud. Como diría Don Chelo:
Me imagino que el afán del cierre de edición y esa pereza de consultar en el muy asequible Diccionario de la Real Academia, que han dejado colar ya en el uso diario palabrejas esperpénticas del estilo "direccionar", "aperturar" y "recepcionar", fue lo que también permitió que Amilkar y la Orquesta de Lucho Bermúdez en vez homenajear o reverenciar el centenario del natalicio del gran compositor carmero, fuera "reversionado."
"Reversionado"? Con tal de ahorrarse unos cuantos renglones (y píxeles), decidieron que reversionar era mejor que escribir "Amilkar y la Orquesta de Lucho Bermúdez grabaron nuevas versiones de las composiciones del Maestro." Como no lo hicieron, el español volvió a morir un poco más ayer.
La próxima vez que "El Heraldo" hable de declive educativo tendrá que mirarse en el espejo.
En lo que a mí concierne, no creo en mensajes subliminales. Al menos no en la forma "mágica" que algunos le atribuyen al hecho de camuflar una "imagen-instrucción" que automáticamente obliga a la gente que es manipulada, a hacer algo en contra de su voluntad. Pero sí creo en que la sutileza y la repetición constante pueden influir en lo que llamamos "opinión pública." Para mí no deja de ser curioso que en un paquete de maní una inocente y estilizada pareja bailando en una disco:
Se parezca bastante a un torso de mujer que se contonea:
Bueno, a la larga eso no tiene nada de raro. Al fin y al cabo el sexo sirve para vender de todo.
El Diario ADN tiene un estilo amable y fresco, que contrasta con el amarillismo y morbo de otros periódicos que son fuente constante de este blog. Pero parece que cada cierto tiempo se repite el mismo show en la sala de redacción:
- Juancho apúrate que ya es hora de empezá a diagramá! - Hey, si todavía me hace falta revisá! - Termina ya esa vaina, que noj van a pasá un memo!
El resultado: quería felicitar al alcalde Alex Char, pero no puedo hacerlo "por lucha a la pobreza", así su condecoración no sirve. Y los Twetts, válgame. And the music.
Desde hace al menos 26 años está prohibida en Colombia “la fabricación, importación, distribución, venta y uso de juguetes bélicos en todo el territorio Nacional”, porque el estado “promoverá, por conducto del Ministro de Educación Nacional, la producción, importación, distribución, venta y uso de juguetes que sirvan para ejercitar y estimular la mente y que despierten en los niños el respeto por la vida, la creatividad, la sana emulación, la camaradería, la lealtad, el trabajo en equipo, el respeto al adversario, la comprensión y la tolerancia con los demás y el entendimiento entre los hombres, dentro de un espíritu de paz y fraternidad.”
La Ley 42 de 1985 fue promulgada con bombos y platillos, y las voces de los expertos exigían trémulas de emoción “educar a los niños para la paz y no para la guerra.” La Ley 18 de 1990 se encargó de añadirle a la noble misión “Prohibir la presentación de películas nacionales o extranjeras que contengan violencia, pornografía o perversidad en los espacios de televisión transmitidos entre las siete de la mañana y las diez de la noche.”
Hará un par de días en Cúcutaatraparon a un estudiante de 16 años con una granada de fragmentación entre sus haberes. Jean-Claude Van Damme y Steven Seagal no pudieron ser contactados para dar una opinión sobre la prohibición de sus películas, ni la detención del estudiante.
Las autoridades portuarias del Atlántico califican como un error histórico la ubicación del puerto de Barranquilla, el segundo más importante de Colombia. Este puerto está ubicado a 22 kilómetros de la desembocadura del río Magdalena al mar, lo que complica la entrada y salida de embarcaciones comerciales.
Con este párrafo arrancan Daniela Ramírez Bermúdez y Laura Tatiana Corrales Osorio (traslacoladelarata@gmail.com) en la revista digital La Silla Vacía, un *sesudo* y *objetivo* “reportaje” sobre el puerto de Barranquilla, sus problemas de acceso y sus soluciones. Como pueden ver, todo va mal desde el principio, más que con sesgo, con típica mala leche de cachaco. De vaina que no salieron con el cuento que el terminal marítimo se lo quitó Barranquilla a Puerto Colombia. Y palabra que me gustaría saber quienes son las “autoridades portuarias del Atlántico” que hacen semejante aseveración, por que la hacen para una revista digital no muy conocida en la costa atlántica en vez de hacerlo con nombre propio (y con arrestos de verdad), digamos, en El Heraldo.
Señoras, su reportaje no va pa' ningún la'o
Lo peor es que el tonillo sesgado de las señoras Daniela y Laura dan a entender que el terminal marítimo y fluvial de Barranquilla es más que una anomalía, una aberración; como si Rotterdam, Hamburgo y Charleston, para citar sólo tres ejemplos, no existieran como puertos de la misma categoría.
Sólo así las reporteras pueden insinuar que el dragado del canal de acceso al puerto es un despilfarro, como si ningún puerto del mundo necesitara algún tipo de mantenimiento. Señoras, aterricen: Buenaventura es un puerto marítimo y también necesita dragado (no lo han iniciado allá, por cierto). Hasta en Puerto Bolívar, el más grande puerto de aguas profundas del país, se han encallado los buques carboneros.
En todo caso les agradezco a las reporteras que hayan revelado cuanto combustible consume diariamente las operaciones de dragado en Barranquilla. En ese sentido nunca deja de hacer falta un poco de transparencia. Por lo demás, ¡investiguen y reporten bien o mejor cojan otro oficio!
Por el barranquillero promedio, el Agente P y The Finch
Mientras los congresistas y los "Adalides del Antialcoholismo y el Tabaco", capítulo Colombia se retuercen las manos con frución por haber hecho algo "loable" en bien de los colombianos, una simple, insignificante libertad perece: la de poder comprar cigarrillos por unidad. Yo hace rato dejé de fumar, pero de alguna forma me importa: no hay forma de que me hagan creer que dejando de vender cigarrillos por unidades se va a acabar con el tabaquismo. Lo único que han creado es un nuevo mercado negro, partida de zopencos.
Hace unos minutos un amigo común me llamó porque se fue a comprar un cigarrillo a la tienda/estanco/bodega de la esquina y le salieron con la belleza de que no se vendían unidades sino paquetes y medios paquetes; es decir, 10 o 20 cigarrillos. ¿Así es como van a acabar con el vicio? ¿A punta de paquetes y medios paquetes? ¿Están locos de la cabeza?
Y para rematar el tendero/estanquero/bodeguero dio a entender que la ley estaba encima de ellos para verificar que cumplieran con la norma. ¿Acaso no hay delitos más graves que no merezcan la atención de la autoridad? ¿La policía va a dejar que se cometan atracos y asesinatos para verificar que no se vendan cigarrillos por unidad? ¡Válgame!
Los países escandinavos son presuntamente el ejemplo a seguir de la humanidad. Lo que en el equipo sipmac sabemos es que los omnipotentes legisladores de allá decidieron hace rato (por el bien de los descendientes de los vikingos), es que el jueves es el único día para comprar trago en el supermercado. Y después hablan de legalizar la marihuana... Y como borregos, para allá vamos nosotros. ¡Mandan cáscara todos, nomejoñe!
Si creen Ustedes en la libertad, el estado no les puede decir ni qué comer, ni qué tomar, ni qué fumar, ni que meter, ni que &&$%&, mientras no frieguen los derechos de los demás. ¡Tienen hígado weones!
Por el barranquillero promedio, el Agente P y The Finch
Mientras los congresistas y los "Adalides del Antialcoholismo y el Tabaco", capítulo Colombia se retuercen las manos con frución por haber hecho algo "loable" en bien de los colombianos, una simple, insignificante libertad perece: la de poder comprar cigarrillos por unidad. Yo hace rato dejé de fumar, pero de alguna forma me importa: no hay forma de que me hagan creer que dejando de vender cigarrillos por unidades se va a acabar con el tabaquismo. Lo único que han creado es un nuevo mercado negro, partida de zopencos.
Hace unos minutos un amigo común me llamó porque se fue a comprar un cigarrillo a la tienda/estanco/bodega de la esquina y le salieron con la belleza de que no se vendían unidades sino paquetes y medios paquetes; es decir, 10 o 20 cigarrillos. ¿Así es como van a acabar con el vicio? ¿A punta de paquetes y medios paquetes? ¿Están locos de la cabeza?
Y para rematar el tendero/estanquero/bodeguero dio a entender que la ley estaba encima de ellos para verificar que cumplieran con la norma. ¿Acaso no hay delitos más graves que no merezcan la atención de la autoridad? ¿La policía va a dejar que se cometan atracos y asesinatos para verificar que no se vendan cigarrillos por unidad? ¡Válgame!
Los países escandinavos son presuntamente el ejemplo a seguir de la humanidad. Lo que en el equipo sipmac sabemos es que los omnipotentes legisladores de allá decidieron hace rato (por el bien de los descendientes de los vikingos), es que el jueves es el único día para comprar trago en el supermercado. Y después hablan de legalizar la marihuana... Y como borregos, para allá vamos nosotros. ¡Mandan cáscara todos, nomejoñe!
Si creen Ustedes en la libertad, el estado no les puede decir ni qué comer, ni qué tomar, ni qué fumar, ni que meter, ni que &&$%&, mientras no frieguen los derechos de los demás.
Disculpen la demora, pero me costó varios días recuperarme de la vergüenza de las sesenta bombillas reventadas que dejaron en penumbras un “espectáculo” lastimero. Del sonido de quinta que casi dejó en ridículo al presidente, a los cantantes… ni Shakira, ni Juanes ni Carlos Vives… no friegue, ni Michael Jackson con El Joe revividos hubieran podido salvar esa vaina.
El problema fue la logística. No hubo coordinación, absolutamente ninguna entre los diferentes actores del show. Ni un solo plan de contingencia tampoco. Gracias a la Fundación Carnaval por semejante despliegue de profesionalismo. Y a Doña Rossana Lignarolo, que al parecer pensó en armar su rutina con sus 2000 bailarines, y que la transmisión de televisión podía hacerse sin libreto, más bien “freestyle”, como los reguetoneros. Ni un solo ensayo con las cámaras de televisión para ver como se podría ver el “espectáculo” por fuera del estadio. ¿Será verdad que apenas ensayaron 5 veces en el estadio? Y este es en realidad un segundo strike para la Sra. Rossana, porque en un evento anterior y similar a este quedó debiendo. A las autoridades de Barranquilla, gracias también. Por organizar un evento al aire libre que se fregara por algo tan cotidiano como la lluvia. Un estadio techado hubiera podido reducir las probabilidades de fiasco, pero no, eso no se necesitaba para remodelar el "Roberto Meléndez". Porque no se necesita ser un genio de la coreografía para saber que con una cancha mojada y sin paga los bailarines no podían rendir lo mismo. Y si le hubieran puesto techo al estadio, probablemente todavía no habrían terminado. A todos los que participaron en la presentación al mundo de semejante boñiga de perro con un pañuelo amarrado que costó seis mil millones de pesos o tres milloncitos de dólares y que le esquilmaron la paga a los 2000 bailarines, gracias, muchas gracias. Gracias por creer (¡EN PLENA ERA DE TWITTER Y FACEBOOK!) que podían embarajar y desmentir cualquier embarrada, echándole la culpa a las bombillas, a la lluvia, al sonido, a las cámaras… en fin, a cualquier objeto inanimado que no tenga que dar declaraciones ni rendir descargos.
A Jorge Celedón… pues bien, francamente yo no espero que se ponga a cantar en inglés (lo que se espera de un mundial de fútbol es un tema en inglés, pero la FIFA lo encontró así OK no más) ni mucho menos, pero el tema no me gustó ni cinco… no tiene la emoción de un “Waka Waka”, o de una “Fiesta” o el “Cumbión del Junior.” En fin, para gustos hay colores.
Pero los demás, ¡que empiecen a dar la cara y a contestar el teléfono!
Demócratas = Buenos, Republicanos = Malos, parecen ser las ecuaciones que aun gobernaran a la prensa latinoamericana a la hora de cubrir y reportar las actuaciones políticas de la Cámara, el Senado y la presidencia estadounidense. Esta actitud no es muy diferente de la misma gran prensa norteamericana, de la que al fin y al cabo come de sus manos nuestra prensa local (¿otra manifestación del imperialismo yanqui?), sin preguntarse nunca nada.
Sólo así se entiende cómo se ha escapado con facilidad James Earl Carter, Jr. del juicio de la historia. Y con base en evidencias tangibles no es muy difícil deconstruir la carrera política del cacahuatero más famoso de Estados Unidos.
“Para ser elegido, algunos gestos de reconocimiento hacia el pasado tuvieron que ser hechos.” Con esta ambigua frase la siempre confiable revista Time ayudó a nuestro Jimmy, ya ad portas de la presidencia, a edulcorar su pasado en el que más directamente no sólo había dejado constancia escrita el “estar de acuerdo con George Wallace (el último político estadounidense abiertamente racista) en la mayor parte de los temas”, sino que había denunciado públicamente a un rival político por no haber permitido hablar a Wallace en propiedad del estado de Georgia. ¡Nada mal para alguien que llegaría a contar con la bendición del padre de Martin Luther King, Jr en la convención Demócrata de 1976 (“Es algo cierto que el Señor envió a Jimmy Carter a aparecérsenos y llevar a América de regreso a donde pertenece”)!
“Muéstrame a un buen perdedor, y yo te mostraré a un perdedor.” En fondo y forma, Jimmy Carter es el precursor de Obama; en tiempo de elecciones y hasta que la negación de la realidad no puede ser contenida más, son elogiados hasta el diritambo desequilibrado por parte de la prensa y a su vez del público embelesado. Son irritables e inexplicablemente ambiguos sobre episodios de su pasado (ver controversia sobre Jimmy dándoselas de “físico nuclear” con tan solo un curso libre de un semestre), así como arrogantes con sus electores, opositores políticos (y países aliados), pero muy humildes con los sátrapas y dictadores. Cuando se le explicó del Sha que ya depuesto y deshauciado buscaba refugio en Estados Unidos, contestó: “Que se joda el Sha”.
All American por fuera... cacahuatero por dentro
“He mirado a un montón de mujeres con lujuria. He cometido adulterio en mi corazón muchas veces.” La habilidad que tuvo Carter para rebajar la dignidad presidencial no tuvo parangón. Kennedy, aunque fuera promiscuo, nunca concedió una entrevista a Playboy, por ejemplo. Barack Obama aparece en programas televisivos de variedades pero no ha tenido que enfrentarse a un conejo agresivo. Ningún presidente aparte de él ha reportado el avistamiento de un OVNI. Al mismo tiempo, la extraña compulsión de adular a los líderes de naciones adversarias (o a sus esposas), no deja de resemblar un poco a la misma necesidad que tiene Obama de hacerle venias al mismo tipo de líderes, y no nos digamos mentiras, una actitud derrotista. Al buen Jimmy le irritaba “la actitud de los americanos hacia el comunismo” y que no vieran su avance “como algo perfectamente válido y legitimo.”
“Ni toda la legislación del mundo podría arreglar lo que está mal con Estados Unidos.” Treinta y dos años después sentimos las consecuencias del ascenso del fundamentalismo islámico en Irán, el cual fue permitido más que por acción, por omisión por parte de Carter. La crisis económica que siguió, fue aprovechada por el cacahuatero no para ofrecer soluciones sino para decirle a su nación que debían acostumbrarse a ser una nación en declive, que nada bueno podían esperar del futuro.
Ni siquiera sus más preciados logros pueden ser considerados como suyos: el acuerdo de paz de Camp David fue apenas la fachada de unas negociaciones que ya habían llegado a feliz término hacía mucho tiempo. Carter era apenas la mampara (o el pararrayos) de una farsa bien coreografiada. Y el Premio Nobel de la Paz (la reivindicación que tanto ansiaba ante el público estadounidense) fue más que todo una “bofetada” del comité del premio a George Bush por su invasión a Irak, antes que el reconocimiento a su gestión “humanitaria”.
Time no tiene absolutamente NINGUN criterio!!!
Carter llevaba años y años humillándose para conseguir el preciado galardón, hasta que por fin se presentó la oportunidad para que consideraran dárselo. Mientras tanto, esa gestión “humanitaria” no resiste ningún análisis serio en cuanto a su accionar en el Medio Oriente se refiere. William Safire, el reputado columnista reportó en su momento que Cyrus Vance (ex Secretario de Estado del personaje de marras) había reconocido que, de haber tenido un segundo mandato, Carter habría vendido a Israel por completo (para lo que hubiera servido el acuerdo de Camp David, ¿no?).
La gestión del Centro Carter está bien plagada de episodios turbios tales como la financiación de sus actividades, el antisemitismo implícito en sus acciones (aunque sea vehementemente negado por el ex presidente), y el constante saboteo del trabajo diplomático de su nación, que no deja dudas de cual será también el camino a seguir por Barack Obama cuando ya no sea presidente.
“El mayor error de mi presidencia fue permitir que Ronald Reagan fuera presidente.” En su mundo, Carter no perdona haber sido contradicho y puesto en evidencia sus gigantescos errores y equivocaciones: Estados Unidos y su economía se recuperaron, el comunismo colapsó, y la confianza volvió; por lo que intentó vendernos otra vana y fatua imagen de sí mismo” la de “Joe Derechos Humanos”, la cual tampoco es real.
Pero nada como su rueda de prensa de Panamá en "español" y la traducción de su discurso a los polacos.
El jueves 12 de Agosto las autoridades se mostraron muy cautelosas a la hora de señalar a los responsables del atentado contra Caracol Radio, lo que dio pie para múltiples especulaciones, y que surgieron hasta de las mismas víctimas, quienes no descartaban que ésta era la "bienvenida" de las "fuerzas oscuras de la ultraderecha" que no podían aceptar otra cosa que no fuera la mano dura contra la guerrilla y no el diálogo.
Como bien lo señaló Vladdo en su caricatura de Semana, había que esperar al estreno de la nueva saga "Los computadores del Mono Jojoy". El Presidente Juan Manuel Santos, uno de los mayores promotores del diálogo y la reconciliación, acabó de romper el incómodo silencio que alentaba a quienes sabemos:
"Felicitaciones a los que le movieron el piso a JMS (al parecer por Juan Manuel Santos) con la pequeña bomba a la sede de Caracol (cadena de radio). Esas son las estratégicas", dice el mensaje, que el Presidente Juan Manuel Santos leyó durante un acto oficial en Ibagué.
El mandatario aseguró que las FARC es la responsable del atentado contra el conjunto de edificios que alberga a Caracol Radio y la Agencia EFE, en el norte de Bogotá, y dijo que esto se sustenta en correos hallados en computadores del "Mono Jojoy".
Así que no había que rizar el rizo, fueron ellos todo el tiempo. Y tal como lo había dicho el mismo 12 de Agosto: el diálogo con la guerrilla terminó ese día a las 5:30 AM.
Claro que después de lo de Reyes, habrá quienes sigan cuestionando los computadores de Jojoy.